Colaboradores

11 Oct 2015
Colaboradores | Por: Carlos Salguero

La violencia salvadoreña y la paradójica solución del pueblo

Vivimos en el claro ejemplo de que la violencia no es un medio para solucionar algo, no sigamos en la ignorancia de creer que así es. Es momento de abrir los ojos y la mente a nuevas alternativas.

No es secreto para nadie que agosto obtuvo el galardón por ser una parte del año con más asesinatos dentro de El Salvador. También se entrega el premio al 2015 como el año con más homicidios del lustro que se cierra, ya que con solo más de nueve meses transcurridos se ha superado la tasa de asesinatos de los últimos cinco años. Sabiendo esto, nos damos cuenta de que la situación de nuestro país empeora constantemente y no se detendrá hasta que las medidas que se tomen sean las adecuadas. Todos hemos escuchado a alguien cercano a nosotros dar soluciones para la violencia que suenan así: “Todo se va a calmar cuando empiecen a matar”. Cabe recordar que hace 35 años se puso en práctica esta brillante idea y trajo 12 años de guerra civil y terror para las familias salvadoreñas.

Sabemos que la mayoría de muertes por violencia dentro del país es el resultado de los enfrentamientos entre pandillas y de crímenes a personas inocentes. Estás últimas son las que dan lugar a los comentarios del pueblo salvadoreño que piden a gritos la “justicia” del ojo por ojo.

Responder la violencia con más violencia por parte de autoridades y de la población civil alegando que se defienden y que es lo único que se puede hacer para encontrar esa “justicia” perdida es simplemente algo ilógico. Es en este punto donde la paradoja empieza. ¿Cómo la solución va a ser la misma que la causa? Llegar a la paz por medio de violencia es como querer pintar una pared negra de color blanco utilizando siempre el mismo color.

Está claro que muchas personas ya están actuando y con justa razón. Todos estamos cansados de tanta sangre en las calles. Creer que la solución está en la pena de muerte es razonable, pero estamos pensando demasiado rápido para dar una solución tan atroz como está, estamos viendo solo lo que tenemos en frente (o como se diría vulgarmente “en la punta de la nariz”).

La falta de educación, la falta de oportunidades, las familias destruidas y muchos otros factores que contribuyen al resentimiento, social son las principales razones por las que un joven busca un refugio o una realidad diferente en las pandillas. Pues exactamente esto, el resentimiento,  será causado por asesinatos por parte del Estado o por parte de la sociedad civil en busca de una solución a la violencia. Por lo que si se crea más resentimiento social en nuestro país llegaremos a un punto peor del que se está viviendo actualmente en nuestro El Salvador.

Las soluciones para esta ola de violencia no las tiene que tomar el pueblo, sino el mismo causante de esta: el Estado. Existen tantas alternativas por donde se puede empezar: mejor y mayor educación, seguridad, leyes, oportunidades para los más necesitados, etc. Claro, no solucionarán ni reducirán drásticamente el índice de mortandad de la noche a la mañana, pero hay que ver más allá de donde estamos parados, pensar en el futuro.

Por otro lado, escritores de la historia como Víctor Hugo nos dicen que “la pena de muerte es signo peculiar de la barbarie y de la ignorancia” por dos razones muy peculiares. La primera, porque el simple hecho de asesinar a alguien es pensar como un primitivo; y la segunda dice que se les da una salida demasiado fácil con la muerte a los criminales, “merecen sufrir en vida que gozar en la muerte” nos dice el fallecido escritor francés.

Para terminar, cito a una de las personas más influyentes del pacifismo en la historia, Mahatma Gandhi, quien nos dice: “Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”. Vivimos en el claro ejemplo de que la violencia no es un medio para solucionar algo, no sigamos en la ignorancia de creer que así es. Es momento de abrir los ojos y la mente a nuevas alternativas y empezar a actuar ya para un mejor El Salvador.

Pocas oportunidades para jóvenes por violencia.

14 Oct 2018
Con cariño
Colaboradores | Por: Alejandra Portillo

Con cariño

14 Oct 2018
El positivismo barato y la gente tóxica
Colaboradores | Por: Zarko Pinkas

El positivismo barato y la gente tóxica

13 Oct 2018
Los criminales de la nueva era
Colaboradores | Por: Jeferson Aldana

Los criminales de la nueva era

23 Sep 2018
Migración ilegal a Estados Unidos
Colaboradores | Por: Andrea Marroquín

Migración ilegal a Estados Unidos