Colaboradores

5 Jul 2013
Colaboradores | Por: Mónica Osegueda

La política es un quehacer ordenado en bien común

La política es un interés por mejorar la comunidad de forma equitativa. Sin embargo, esto es solamente la teoría, ya que desde hace muchos años, la política en nuestro país se ha degenerado; se ha degenerado tanto, que cuando las personas escuchan la palabra «política», su referente es robo, corrupción o dinero en abundancia sin trabajo. 

Este es el problema que envés de ir mejorando, se ha ido en picada empeorándose cada vez más. Los protagonistas de la política tienen tanta culpa como el resto de la sociedad. Porque cuando nosotros nos abstenemos de votar, no nos expresamos, no practicamos nuestra libertad. No elegimos quienes nos representarán, no tenemos el derecho a decir que algo está mal, porque no hicimos lo mínimo para evitar “ese mal”.

Uno de los problemas que ha nacido, es el asocio de estos políticos, creando una nueva oligarquía, son aliados. Cuando se trata de cubrir los actos de corrupción de cada persona o de cada partido, se cubren, pero el resto del tiempo están atacándose unos a otros. Cuando es en beneficio o en relación al pueblo, su defensa o justificación para el bajo rendimiento que tiene un gobernante, es responsabilizar al anterior, dejando al descubierto su mediocridad e incapacidad al momento de ser un gobernante o dirigir al pueblo.

La indiferencia del resto de las personas es el mismo o aun peor de los que llevan el protagonismo del quehacer político; nuestro silencio constituye el “pecado de omisión; nuestro ver y no hablar es dejar que dañen a alguien (que en nuestro caso el país) y no hacer nada más que observar. No exigir la responsabilidad y darles el castigo a los gobernantes que han cometido actos de corrupción descarados es fomentar a que el otro gobernante lo haga; votar por el candidato que mejor habla y por el que realizará obras que mejorarán la condición de vida de los salvadoreños es obsequiarle el poder a alguien incapaz y dejarles realizar una mala gestión o mandato.

Ese rompimiento en la relación que hay en la sociedad, dividiéndose en derecha e izquierda, eso favorece a que como líderes se preocupen por el beneficio de sus aliados y no del pueblo. Ya es hora de romper ese esquema. Deben crearse planes de estado que realicen durante más de una gestión de gobierno, que no sean planes por 5 años, sino que duren el tiempo necesario para mejorar. Los préstamos que no son de inversión han sumergido al país en una profunda crisis económica y social.

El problema también radica en el dinero que los gobernantes ganan. ¿Cómo es posible que los diputados ganen tanto por solo aprobar y rechazar planes?¿Cómo es posible que todos hayan comprando “carros del año” y que aun haya familias que carecen de energía eléctrica?¿Cómo es posible que alguien que era de clase media, luego de ser presidente esté entre los adinerados del país, con casas de millones de dólares y aún esté libre?. Tu silencio como ciudadano lo permite; el silencio otorga. Involúcrate, el país es tu hogar. Rescátalo, si tu empiezas, el resto te seguirá. Denuncia, no te quedes callado ante los actos de corrupción. Rompe el esquema que actualmente existe, estamos a tiempo.

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