Colaboradores

8 Ene 2017
Colaboradores | Por: Georgina Martínez

La pieza clave del desarrollo

Año con año, jóvenes que se encuentran a punto de terminar sus estudios de bachillerato se someten a la Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media (PAES) dada por el Ministerio de Educación (MINED). El MINED procura que los resultados de esta prueba sean dados a conocer algunas semanas después de realizar la prueba, arrojando alegrías y decepciones a todo aquel que se sometió.

Para el 2015, la nota global obtenida fue de 5.30; aunque en este año se buscaba subir el promedio, no se tuvo mucho éxito pues según los datos publicados por el MINED la nota global bajó a 5.20, una clara disminución de 0.10 en el porcentaje.

Es normal esperar este tipo de resultados cuando se trata de jóvenes que viven en medio de la violencia, jóvenes que aunque tienen la esperanza que los estudios puedan cambiar su futuro sólo cuentan con una escuela que se cae a pedazos, una “biblioteca” con materiales desfasados y docentes inmersos en un mar de carencias, entre las cuales resaltan la falta de capacitaciones y su sueldo.

Si se le apostara más a la educación, seguramente en pruebas como la PAES se tendrían otros resultados. Un joven con educación no necesitará recurrir a malos pasos para alcanzar una buena vida; una escuela íntegramente equipada con bibliotecas, laboratorios, espacios de recreación y docentes que se capacitan por lo menos cada seis meses, como mínimo, le darían a los jóvenes todo aquello que necesitan para una buena educación.

Muchas personas piensan que la educación es una pérdida de tiempo y que los estrenados resultados de la PAES no significan nada, pero la realidad es otra. Malas notas reflejan una mala calidad de educación, lo cual significa una baja competitividad y desarrollo socio-económico a largo plazo, tanto para el individuo como para el país.

Al posicionarnos como un país de bajo perfil, que no forma calidad sino cantidad de mano de obra, se vuelve muy difícil llamar la atención de las inversiones extranjeras en cuanto a lo que se pueda ofrecer intelectualmente, pero muy fácil atraer a las grandes empresas que buscan mano de obra al peor y más bajo costo.

El problema de la educación es de todos: el problema es de quien no apuesta por la educación y de los otros aquellos que no aprovechan al máximo lo que tienen, la educación puede cambiar vidas, puede cambiar un país, un individuo íntegramente formado es la pieza clave del desarrollo.

  • Mosh Sz

    Excelente aportación… gran reto para la sociedad, pero como comentas, es responsabilidad de todos.

    Como alguien dijo por alli: ” La educación es la nueva Revolución”

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