Colaboradores

28 Jun 2014
Colaboradores | Por: Jaime Ramírez

La oligarquía cambió de nombre

Al día siguiente de su embestidura, el presidente Sánchez Cerén anunció la adhesión de El Salvador a Petrocaribe y que buscará una figura para que el país sea miembro solo por “resolución” del Ejecutivo. Lo que parece malévolo y oscuro es que esta decisión tan importante que está vinculada a las finanzas de de El Salvador, se tome de manera inconsulta al estilo del llanero solitario propio de los gobiernos totalitarios.

Tomaré algunas de las palabras del presidente del TSE cuando dijo que el país ya está democráticamente maduro para realizar referéndum. Entonces por qué no hacer una especie de consulta popular para determinar si la mayoría de salvadoreños están de acuerdo o no en que el país continúe endeudándose por la vía del crédito con una tasa de interés al 1 por ciento a 25 años plazo del 60 por ciento de la factura de petróleo y el 40 por ciento restante se cancela a noventa días.

Conforme a la estimación del FMLN, al adherir al país a Petrocaribe se estaría triplicando el consumo en relación a la facturación actual, lo que supone que la deuda irá creciendo anualmente.

Analicemos entonces la realidad sin pasiones ideológicas y sin pensamientos extremos que nublan el juicio de las personas más experimentadas en política. El consumo anual de petróleo de El Salvador es de mil 600 millones de dólares aproximadamente. De ese, el 30 por ciento lo controla Alba Petróleos El Salvador, lo que equivale a una compra de 480 millones de dólares anuales a PDVSA, pero esta compra se triplicaría en los primeros años de gestión del presidente SánchezCerén. Posiblemente se cuadruplicaría en los últimos dos años de su gestión, lo que representaría una compra anual de mil 440 millones de dólares.

Si este monto lo multiplicamos por cinco años que dura el periodo presidencial representaría 7 mil 200 millones de dólares, pero como de esto se habrá pagado solo el 40 por ciento al terminar el mandato del presidente Sánchez Cerén. El país tendría una deuda enorme a largo plazo de 4 mil 320 millones de dólares. Las preguntas que surgen son ¿cómo se pagará esto? ¿Quién lo pagará? ¿Cómo se auditarán estos ingresos? ¿En qué se gastará este dinero? ¿Cuál será el papel de la Corte de Cuentas?

Hoy se reescribe la historia con un partido en el gobierno que luchó en el conflicto armado con el objetivo de que en el país hubiera justicia social; que el rico tratara con respeto al pobre y que no se violentaran los derechos laborales; que luchó por una verdadera sindicalización donde los trabajadores tuvieran mejoras salariales y prestaciones sociales propias de la clase obrera.

Sin embargo, años más tarde, vemos un gobierno de izquierda con funcionarios jugando a ser oligarcas. Cambiaron las armas por trajes Armani y relojes Rolex; las estrategias militares las sustituyeron por combate cuerpo a cuerpo en la Asamblea Legislativa, donde algunos diputados se olvidaron de sus principios por unos cuantos ofrecimientos económicos. Las tortillas tostadas con sal que comían en el monte las cambiaron por caviar y wiski. El aventón del pick-up fue sustituido por vuelos de primera clase o jet privados. La champa de la zona pobre donde vivían la cambiaron por elegantes mansiones amuebladas en zonas residenciales de lujo.

Seguramente para los verdaderos comunistas (¡si es que los hay!) debe ser triste la realidad de la nueva clase de burgueses que existen en el país, producto de la venta de gasolina y sus derivados. Digo lo anterior porque el verdadero comunismo consiste en que las personas viven en comunidad donde todo es todos y nada es de nadie; como dicen “todos en el suelo o todos en la cama”. ¡Qué bueno sería si este gobierno aplicara en amplitud el concepto!

Bajo esta perspectiva, animo a los dirigentes del FMLN a que revisen los postulados del comunismo o el socialismo y verán que estos exigen que todo lo que produce un pueblo, ometido al socialismo, debe ser consumido por sus compatriotas. Entonces la primera pregunta ¿consumen ustedes zapatos, camisas, calcetines relojes o trajes 100 por ciento salvadoreños?

Jesús dijo: “buscad primero el reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura”. Señores, sean justos con los pobres y los más necesitados y verán mejores resultados en su gobierno.

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