Colaboradores

20 Abr 2013
Colaboradores | Por: Rodrigo Escalante

Los inicios del Banco Central de Reserva

La depresión estadounidense, y posteriormente global, sucedió durante la década de 1930. Fue en esta misma época que nuestro querido El Salvador disfrutó de los avances económicos, financieros y monetarios más exitosos de sus tiempos. Todo gracias a la dicha de don Luis Alfaro Durán. Por su capacidad técnica e incansable dedicación como presidente del Banco Central de Reserva, creado por él mismo, que El Salvador llegó a mantener un alto nivel de rendimiento económico, al punto de ser reconocido fuera de nuestras fronteras como un modelo digno de imitar.

Lastimosamente esa percepción ha desaparecido a través de los años, por obra y gracia de equivocadas teorías económicas y dictadores de gobiernos extranjeros que nos impusieron las llamadas “reformas profundas de estructuras”. Estas nos han llevado al abismo en el que actualmente nos encontramos. El Salvador fue reconocido como “el espacio económico más singular del continente Americano”. Lamentablemente, hoy no somos ni la sombra de lo que fuimos.

 

La formación del BCR

 

Por muchos años se aspiraba en El Salvador a tener un Banco Central que fuera el único banco emisor de billetes. Tal función era de los bancos comerciales Salvadoreño Occidental y Agrícola Comercial, fundados en 1889 y 1895 respectivamente. Era serio impedimento la falta de recursos para formar el Banco Central, ya que se pensaba, correctamente, que se necesitaba una alta cantidad de capital para llevar a cabo tal hazaña. Esto no es fuera de lo común, le sucedió a los Estados Unidos durante la Guerra Civil, ya que el país estaba dividido entre el Norte y el Sur. Cada bando tenía bancos comerciales emitiendo billetes.

Eventualmente el Banco Central fue formado y emitió dinero directamente respaldado por el valor del oro, lo cual llevó al país a tener serios problemas económicos. No fue hasta el año 1933, bajo la presidencia del general Maximiliano Hernández Martínez, que vino de Inglaterra el experto banquero F.F.J Powell. Sugirió no la creación de un banco central, pero sí la transformación de uno de los bancos emisores a banco central. Así fue como el Banco Agrícola Comercial, del cual ya era accionista mayoritario el gobierno, se convirtió en banco central y el único emisor de billetes en El Salvador.

Powell dejó un plan en pie. Fue así como el banco tomó por decreto, estableciendo las reglas y limitaciones entre el banco central, el gobierno y los bancos comerciales. Dentro del reglado del señor Powell, consideró las siguientes de suma importancia: en primer lugar, el banco central debería estar libre de toda influencia del gobierno, estableciéndose como una agencia propia. Como segundo punto, el Banco Central debería mantener una reserva mínima de oro y divisas extranjeras, respetando sus billetes y obligaciones a la vista en un 30 por ciento. Tal vez esto fue en respuesta a los problemas americanos, quienes ataron su moneda al oro y sufrieron horriblemente por las fluctuaciones en el precio del mismo.

 

En mi siguiente columna entraré en más detalle sobre las reglas de Powell.

26 Mar 2017
Centroamérica produce mucha comida, pero siempre se muere de hambre
Colaboradores | Por: Ludwin Arévalo

Centroamérica produce mucha comida, pero siempre se muere de hambre

26 Mar 2017
¿Qué significa en realidad ser anti sistema?
Colaboradores | Por: Melvin Mejía

¿Qué significa en realidad ser anti sistema?

25 Mar 2017
El poder de permanecer
Colaboradores | Por: Benjamin Marcía

El poder de permanecer

25 Mar 2017
¿Será El Salvador el próximo fracaso de la izquierda en América Latina?
Colaboradores | Por: Cristian Clavel

¿Será El Salvador el próximo fracaso de la izquierda en América Latina?