Colaboradores

12 Nov 2017
Colaboradores | Por: Paula Magaña

¿Hay institucionalidad en El Salvador?

Todo estado de derecho debe estar dividido por instituciones, ya que todas estas instituciones tienen como fin común; la satisfacción de bienes públicos. Un artículo publicado en un periódico nacional en 2015 nos revela el siguiente dato: “la institucionalidad en El Salvador está debilitándose poco a poco y son pocas las instituciones que pueden rescatarse de esta situación. Unas por la corrupción de sus integrantes, otras por la inacción y otras por el desencanto de sus miembros”. Afirmación en la cual estoy de acuerdo, ya que si hubiera menos corrupción de carácter político se lograra una total funcionalidad de las diferentes instituciones a favor de los salvadoreños.

INSAFORP como institución ofrece muchos beneficios tanto para jóvenes, como para personas ya mayores, que desean tener un grado mayor de superación en el área laboral. Dicha institución aporta mucho al país, ya que brinda la oportunidad de una formación gratuita en diferentes áreas; al mismo tiempo, mantiene a los jóvenes en un proceso de aprendizaje con menos riesgos de que quieran entrar a grupos delictivos, o se vean influenciados por estos para pertenecer. Además, gracias a sus cursos móviles de capacitación se pueden beneficiar personas con discapacidad física, a quienes, en la mayoría de veces, se les hace difícil movilizarse fuera de sus hogares.

Por otro lado está el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) se considera una institución funcional, ya que provee bolsas de semilla a diversos agricultores especialmente de zonas rurales. Esto les permite a ellos y a sus familias tener una fuente de ingreso, en algunos de los casos propia, y luego moverla en el mercado al precio que ellos deseen; es importante recalcar que la agricultura es muy importante en nuestro país, puesto que el maíz se considera nuestra base alimenticia, al igual que nos beneficia en el área turística con la comida típica que se ofrece a los extranjeros.

Cabe señalar que, en el ámbito de la ganadería el ministerio ha mostrado avances en su tecnología, ya que se instauró un laboratorio de química, que tiene la ventaja de crear sales minerales de beneficio en la ganadería.

Sin embargo, ANDA aunque beneficia a gran parte al país, no cumple sus funciones de manera correcta porque son muchas las comunidades que no cuentan con el acceso al vital líquido. Lo que obliga a sus habitantes a trasladarla por medio de pipas o caminar largas trayectorias para acarrear agua de los pozos hacia sus hogares. Estas disfunciones como institución se ven reflejadas en las constantes protestas de las personas que carecen de agua potable, quienes a veces pagan un recibo por el servicio no recibido.

Y si se habla del Ministerio de Hacienda (MH), ya la mayoría de salvadoreños conocen que esta institución no ha sabido administrar el Fondo General del Estado, causando que el déficit fiscal y la deuda externa se hayan incrementado. También hay considerar la pérdida de las pensiones, esa que tanta polémica ha ocasionado en el país y todo por la falta de fondos. Esta no es una institución del todo funcional, ya que además no da detalles exactos de sus fondos a la población salvadoreña que declara su renta, y en general.

Finalmente, los servicios que ofrece el Seguro Social de El Salvador (ISSS) como institución gubernamental deja mucho que desear; la mayoría de pacientes deben esperar horas para ser atendidos y cuando llega el momento, se carece de abastecimiento de medicinas; eso sin contar las quejas de los salvadoreños sobre el servicio del personal que no es del todo complaciente, ni mucho menos amable.

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