Colaboradores

2 Ago 2015
Colaboradores | Por: Óscar Melgar

El pensamiento paralelo, una herramienta de vida

 

Los seres humanos tenemos a comparación de otros seres vivos, la oportunidad de crear ingeniosas soluciones a los problemas que nos encontramos a diario en nuestra vida. En una discusión con algunos conocidos, se me vino a la mente la idea de que pareciera que vivimos tan enfrascados en modelos de vida absurdos, confusos, unilaterales y por ende, no desarrollamos una visión paralela o distinta a la que usualmente estamos acostumbrados.

En un mundo capitalista donde existen 2 caminos: uno donde se agradece vivir en un mundo lleno de oportunidades globales económicamente hablando, de la disposición que el mercado ofrece para poder realizar todos sus sueños realidad y donde el individualismo nos carcome cada vez más intensa e inconscientemente; donde pareciera ser que el sentido verdadero de humanidad se pierde totalmente.

Mientras que existe el lado en el cual, los individuos están renuentes a vivir en un mundo de explotación y sin sentido de comunidad, donde la acción colectiva debería ser puesta en marcha para dar soluciones equilibradas en un sistema que necesita urgentemente de acciones sustentables que permitan alcanzar un óptimo nivel de vida e igualdad de oportunidades para todos. Es en esta parte, donde los conflictos internos y externos con los que vivimos cada día, nos dan la oportunidad de poder crear soluciones de formas creativas tomando en cuenta nuestros propios medios.

Por lo tanto, el pensamiento lateral o paralelo se convierte en una herramienta eficaz para comenzar con el cambio que necesitamos. El pensamiento paralelo, fue desarrollado por Edward de Bono quien, en su planteamiento lo define como una actitud que no acepta rigidez de las normas, rechaza la combinación de modelos rígidos, aportando la variable de la creatividad en la solución de los problemas.

Además “El pensamiento lateral no es una forma deliberada del pensamiento, sino una cualidad innata de personas que la poseen. Esto no quiere decir que no pueda cultivarse. Es como la marcha atrás del automóvil, que va en contra del resto de marchas”.

Aunque todos tenemos distintas formas de ver la vida, muchas veces nos encapsulamos a verla de una sola manera y enfrascarnos en un modelo de vida donde el tan poco cuestionado concepto de desarrollo no ha llevado a cometer los actos más barbaros en contra de nosotros mismos.

Hoy en día, la gente se queja de todo, el trabajo, la familia, los estudios e incluso de la comida; parece ser que nunca estamos conformes con nada. ¿Si la gente se queja del gobierno, lo más lógico sería exigir o trabajar para cambiar la situación, no? Si nos quejamos del sistema, sea cual sea en el que vivimos, pero seguimos consumiendo la basura que en este se produce, tendríamos entonces  que cambiar nuestra visión “lógica” de la vida  para formular costumbres o estilos de vida más amigables, con el medio ambiente.

Mientras los seres humanos creamos nuevas acciones para formar nuevos estilos de vida, somos más renuentes a aceptarlos, a reproducirlos e incluso tendemos a cuestionarlos más que los propios sistemas ya establecidos. Entonces, ¿Cuál es el diagnóstico que se formula para la construcción de escenarios con la visión del pensamiento lateral en nuestro mundo?

La respuesta es fácil: cada día es una oportunidad más para desarrollar nuevos esquemas de pensamientos a nivel personal y colectivo de manera que, logremos superar los límites imaginarios y propiciemos estilos de vida más en equilibrio con la naturaleza ya que de no ser así, el escenario de vida que se plantea, seguirá siendo limitante, violento, desigual y sin la más mínima capacidad de cambio.

14 Oct 2018
Con cariño
Colaboradores | Por: Alejandra Portillo

Con cariño

14 Oct 2018
El positivismo barato y la gente tóxica
Colaboradores | Por: Zarko Pinkas

El positivismo barato y la gente tóxica

13 Oct 2018
Los criminales de la nueva era
Colaboradores | Por: Jeferson Aldana

Los criminales de la nueva era

23 Sep 2018
Migración ilegal a Estados Unidos
Colaboradores | Por: Andrea Marroquín

Migración ilegal a Estados Unidos