Colaboradores

16 Sep 2018
Colaboradores | Por: Rodrigo Mundo

El Capital Social

Las cuatro soluciones comúnmente discutidas de cara a proveer bienes públicos son: derechos de propiedad, regulaciones tributarias, instrumentos basados en el mercado y la acción cooperativa (voluntaria).

Pero, ¿por qué nos interesan los bienes públicos?

Alejándonos del debate público-privado que polariza nuestra política, existen algunos bienes públicos como el medioambiente cuya calidad poseen un mínimo necesario para soportar las actividades sociales y económicas del país.

En democracias jóvenes y sistemas corruptos como en El Salvador, estas actividades colectivas son las herramientas que la sociedad tiene para, dejando de ser una masa espectadora, exigir y APORTAR a temas de interés común.

Por otro lado, el Capital Social es la capacidad que una sociedad tiene para organizarse y realizar acciones colectivas. Siendo la democracia y las protestas dos de las formas más conocidas, otras tales como campañas de limpieza son igualmente acciones colectivas que sirven como termómetro para medir “El Capital” de una sociedad.

En especial el proveer el bien público “medioambiente” (desechos sólidos, calidad de agua o aire, calentamiento global y otros) debe ser considerado como un tema de interés común, obligándonos como ciudadanos a apostarle a mejorar el capital social del país (o seguir esperando a que la institucionalidad del estado mejore) para devolver la confianza y promover actividades colectivas que generen los cambios que como población queremos ver.

Para incrementar el capital social desde la sociedad civil los conocedores del tema proponen tres formas:

  • Compartir Información
  • Mejorar el poder de organización y coordinación
  • Apostar a la identidad de grupo

En cuanto al flujo de información, no hay nada como las redes sociales, las cuales proveen de un medio de alcance a bajo costo que ya ha probado su eficacia para convocar a acciones sociales en diferentes países.

Con el tema organizacional, convertirse en líder es la clave. Pero, en un líder que sepa llegar a consensos y eventualmente dejarse guiar por otros que puedan estar más preparados en ciertos temas. Cuando muchos líderes “jalan por su lado”, el poder organizacional es tan frágil como si los lideres no existieran.

Finalmente, respecto a la identidad como salvadoreños, ¿qué más se puede hacer? Todos nos sentimos orgullosos de los lugares turísticos, pero ni eso nos hace darnos cuenta de que al descuidar el medioambiente nos perjudicamos a nosotros mismos.

Creería que como dicen en la serie de televisión “The 100”, los seres humanos necesitamos encontrar un enemigo al cual combatir. Y aunque, en el país dicho enemigo se ha visto reflejado en las eternas dicotomías del Pobre y Rico, Derecha e Izquierda, “Real o Barca”; nunca lo vemos en temas como “los que separamos la basura orgánica” y “los holgazanes egoístas que solo les interesa su comodidad personal”, o “los que llevamos bolsas de tela o cestas al supermercado” y “los holgazanes egoístas que solo les interesa su comodidad personal”.  

La buena noticia es que estas condiciones las podemos ir forjando entre todos, sin necesidad de factores externos como la cooperación internacional.

14 Oct 2018
Con cariño
Colaboradores | Por: Alejandra Portillo

Con cariño

14 Oct 2018
El positivismo barato y la gente tóxica
Colaboradores | Por: Zarko Pinkas

El positivismo barato y la gente tóxica

13 Oct 2018
Los criminales de la nueva era
Colaboradores | Por: Jeferson Aldana

Los criminales de la nueva era

23 Sep 2018
Migración ilegal a Estados Unidos
Colaboradores | Por: Andrea Marroquín

Migración ilegal a Estados Unidos