Colaboradores

26 Oct 2012
Colaboradores | Por: Eduardo Villalta

Detrás de la frontera lo bravo se nos quita

Para todos los amantes de esa pelota que tantas emociones causa, no es nuevo saber que los equipos del fútbol doméstico  que participan en el torneo regional conocido popularmente como “Concachampions”, ha sido un terreno escabroso y lleno de baches como las calles de San Salvador en temporada lluviosa.

Esta vez, los aventureros fueron FAS, Águila y el ya conocido en la zona Metapán, último que demostró, hasta cierto punto, el porque ha sido el equipo más regular en el último lustro del balompié salvadoreño. Los demás parece que no aprovecharon el negocio económico que implica tratar de pasar a una segunda ronda, además de otorgarle un caramelo ácido a su afición.

Si bien el fútbol salvadoreño es coraje, entrega, pasión y compromiso (este último cuestionable) afuera de nuestras fronteras parece que lo bravo se nos quita, y como bien rezaba el Chavo “regresa el perro arrepentido con la cola entre las patas” o mas bien un tigre y un águila, que ni muerde ni picotea.

La pregunta es ¿dónde está el problema? ¿Será que se necesita mayor trabajo? ¿Más motivación para los jugadores? Así como estas, pueden surgir muchas variables e incógnitas.

Lo que si está claro, es que en vista de este tipo de torneos los equipos deberían hacer buenos refuerzos, tener visión hasta de ir a los cantones a los que seguramente jamás entran para ir a buscar algún talento que se pueda pulir en sus inferiores. Lo más fácil es reciclar jugadores que tienen en su haber los colores de todos los equipos de primera división y hasta de segunda. Esto va de entrada para Águila, quien no hizo, por las causas que más le gusten, refuerzos importantes y que de paso hay que amenazarlos para que suelten a sus jugadores para una causa azul y blanco, que es más importante que un torneo del cual se jugaban ya partidos de trámite con el fin de completar un calendario.

Por otro lado, los occidentales aparentemente habían sido dos de los mejores reforzados, incorporaciones a sus filas de jugadores importantes; pero nuevamente, las causas por las cuales todo se complicó son las que cada quien crea adecuadas, pueden ser muchas, pueden ser pocas o solo casualidad.

Vale resaltar que no soy periodista, mucho menos columnista; Pero soy salvadoreño, amo mi país y amo el fútbol como si hubiese oxígeno en cada minuto en el que rueda la pelota. No importa los colores bajo que haya crecido, los que en mi juventud haya elegido. A la hora de salir de los poco más de21 kmcuadrados, siempre tendré la sangre color bandera.

Si crítico es porque apoyo, y si escribo es porque ya los que estamos en las gradas no nos merecemos eso.

 

¿Quieres formar parte de los colaboradores de MedioLleno? Envía tus columnas entre 500-650 palabras a info@mediolleno.com.sv

28 May 2017
Estas son las turbas pagadas por los tiranos
Colaboradores | Por: Juan Carlos Rivas

Estas son las turbas pagadas por los tiranos

28 May 2017
Cuando la educación es mercancía
Colaboradores | Por: Ricardo Corado

Cuando la educación es mercancía

27 May 2017
Unidos somos azules
Colaboradores | Por: Paula Magaña

Unidos somos azules

27 May 2017
Desde El Salvador: carta a Leopoldo López
Colaboradores | Por: Luis Contreras

Desde El Salvador: carta a Leopoldo López