Colaboradores

5 Mar 2017
Colaboradores | Por: Caleb Padilla

¡Actúa por la Tierra ahora porque mañana será demasiado tarde!

A finales de febrero se hizo muy conocido el descubrimiento de siete exoplanetas en la Constelación de Acuario, estos planetas con características parecidas a las de la Tierra, además, se supo que tres de ellos tienen probabilidades muy altas de poder albergar vida.

Todo el mundo se emocionó porque tenemos con esto hay más opciones de planetas que se pueden habitar, aunque, obviamente, estos estén a muchos años luz de nosotros y para llegar al más cercano de ellos nos tardaríamos, al menos, 300 mil años si ocupamos la tecnología que tenemos actualmente.

Por otro lado, al hacer público este descubrimiento, intuimos que se ocuparán muchos fondos para investigar aún más estos planetas y poder así desarrollar la tecnología necesaria para llegar un poco más rápido, conocer las condiciones de la estrella que orbitan y muchos otros datos importantes.

Entonces, me pregunto, ¿por qué queremos habitar en otros planetas? ¿Por qué nos interesa dejar el nuestro? ¿Será porque los recursos naturales de la Tierra se están acabando? ¿Será porque nuestro aire está demasiado contaminado? ¿Será porque la Tierra está casi muerta? O, simplemente porque queremos conocer y explorar el Universo.

Me encantaría que fuera por la razón de explorar, para investigar nuevas formas de vida, nuevos fenómenos y descubrir cosas que ni siquiera nos alcanzamos a imaginar, pero considero que todos nos deberíamos estar preguntando sobre los descubrimientos dentro de nuestro propio planeta, por ejemplo: ¿cuál es el efecto que causa la humanidad al vivir en un planeta como el nuestro? ¿Será que contribuye con la vida o la destruye? ¿Será que es capaz de administrar bien un planeta? ¿Será que sabe cómo administrar tres? ¿O siete? ¿O todos los que logre descubrir?

Conocemos la respuesta, lamentablemente no es muy positiva y podemos asegurar esta respuesta al ver cómo nuestro planeta es destruido a pasos gigantes; cómo hemos desordenado sus patrones climáticos; cómo hemos contaminado sus aguas; cómo deforestamos sus bosques; cómo matamos a sus animales y cómo buscamos las guerras entre sus propios habitantes.

Luego de saber todo esto, ¿será posible creer que la humanidad puede administrar otro planeta?, primero tenemos que aprender a hacerlo en nuestro planeta y lo que nos permitirá hacerlo es tener “conciencia ambiental”. Entonces, las preguntas ahora son ¿somos conscientes del daño que le hacemos a nuestro planeta? ¿Somos conscientes que cada acción que realizamos tiene un impacto ambiental? ¿Qué impacto ambiental generamos? ¿Será positivo o negativo? ¿Conservamos la vida o la destruimos? ¿Qué prioridad le damos a nuestra responsabilidad ambiental? ¿Acaso nos educamos ambientalmente? ¿Es sustentable nuestro desarrollo? ¿Tomamos un papel activo frente a la recuperación de nuestro planeta o será más bien pasivo? ¿Somos parte de la solución o parte del problema?

La conciencia ambiental debe llevarnos a recapacitar, responsabilizarnos y transmitir el compromiso de administrar bien nuestro planeta. Hasta que nuestra civilización cambie radicalmente y se transforme en una civilización amigable con el planeta podremos estar aptos para buscar y colonizar otros. De esta manera, aún faltan 300 mil años para llegar al otro planeta habitable más cercano, al nuestro solo le quedan aproximadamente 1 mil años para morir. Ahora, estás consciente de eso, de lo que le queda a la Tierra de vida solo queda algo por hacer ¡actúa hoy porque mañana será demasiado tarde!

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