Ayudando

4 Sep 2013
Ayudando | Por: Gabriela Bolaños Pacas

Si hubiera un diccionario salvadoreño…

La suástica es un símbolo muy conocido, aunque no siempre por nombre. Es “el símbolo Nazi”, aquel tipo de cruz con brazos que forman ángulos rectos hacia la derecha, que representa el antisemitismo y el trágico liderazgo de Adolf Hitler.

Lo que pocos saben es que la suástica tiene un significado que viene desde mucho antes de los Nazis. Desde épocas prehistóricas hasta la llegada de Hitler, era utilizada por creyentes de diversas religiones para representar la continua re-creación, el todo, la eternidad, o incluso el estar lleno de bondad. También fue utilizada por algunas tribus nativo americanas, autores de renombre y hasta la fuerza aérea Finlandesa. 

La suástica no representaba ninguna amenaza hasta que un grupo de personas la tomaron, se apropiaron de ella, y deformaron su significado con sus actos violentos y devastadores, haciendo improbable que vuelva a transmitir algo positivo. Ahora me atrevo a comparar esta desviación con una realidad que se ve en nuestro país día a día.

Creo que hay conceptos que en El Salvador están sufriendo una metamorfosis involuntaria por la mala práctica de algunos y el ceder de otros, parecido a lo que sucedió con la suástica. Aunque ocurre de manera menos drástica, el caminar equivocado de algunos salvadoreños está ensuciando los significados de palabras que no tienen por qué verse sucias o amenazadoras.

La seguridad, por ejemplo, en nuestro país se traduce a un policía o vigilante con armas que pueden arrebatarle la vida a cualquiera y en cualquier momento. Significa caravanas escandalosas, muros altos electrificados, y millones de dólares de gastos públicos y privados. Sin embargo, la seguridad real existe donde estas protecciones no son necesarias, donde no es peligroso andar en bus o cruzar una pasarela de noche, donde personas pueden moverse sin temor. En El Salvador no… aquí la “seguridad” es como una guerra en silencio.

Por otro lado, la política es, en mi opinión, el perfecto ejemplo. Supone manifestar la voz de un pueblo que quiere ser gobernado con justicia y pone su esperanza en un grupo de personas, es una ciencia que se ha estudiado desde los pensadores más antiguos y es indispensable en toda sociedad. En nuestro país (y en muchos otros, lamentablemente) la palabra política parece ser sinónimo de pantomima, algo que nadie entiende bien pero en lo que todos queremos comentar. Parece solo significar debates, compra de voluntades, intereses personales disfrazados de buenas intenciones, cortinas de humo y rivalidades que mantienen al país dividido. Por eso, muchos salvadoreños reaccionan con disgusto cuando el tema invade conversaciones menos delicadas.

Parece que tenemos algunos significados confundidos, y no siempre por coincidencia. Si hubiera un diccionario salvadoreño quizás nos toparíamos con las siguientes definiciones:

            Constitución: n. aquello que solo les interesa a los abogados.

Ética: n. conjunto de normas morales en peligro de extinción.

Progresar: n. (en un país) construir una carretera o regalar paquetes escolares, aunque la mayoría de la población siga comiendo frijol y tortilla.

¿Qué te parecen? ¿Así las definirías tú? ¿Qué más encontraríamos?

Quizás esto ha ocurrido porque se ha alterado, también, el concepto de liderazgo, enalteciendo al que habla más bonito o al que recibe (o compra) más apoyo, cuando en realidad el liderazgo nace en las personas que son lo suficientemente fuertes como para negar un soborno o proteger los intereses ajenos antes que los propios, reconociendo, también, aquellas cosas que puede hacer bien y aquellas que alguien más puede hacer mejor.

Debemos tener claros los conceptos que rigen nuestras vidas si pretendemos cambiar el rumbo de nuestro país, en vez de seguir cediendo a quienes no lo están manejando como se merece. Nuestra sociedad necesita desarrollar una actitud más crítica, porque no todo es como nos lo pintan. Hay cosas buenas que se han ensuciado y cosas malas que se han ensalzado, y así sucederá siempre.

No permitamos que los conceptos que más nos importan sufran el mismo destino que la suástica. Si no logramos defenderlos, será cada vez más difícil contestar esta pregunta:

¿Qué significa ser salvadoreño?

  • Fernando José Roca

    Constitución: carta de buenos deseos, utopía.
    Progresar: ser voraz, hartarse al otro a toda costa.
    político: ladrón, mentiroso, aprovechado, huevón
    Arena: ANEP
    FMLN: ALBA
    Honrado: pendejo
    El Salvador hace mucho: pueblo de trabajadores
    El Salvador ahora: maras
    etc.

  • jim orellana

    Muy buena comparacion. la suastica se degenero por mentes perversas que perseguian un fin totalmente erroneo y maquiavelico. En la Actualidad la politica se deforma por malditos fines perversos movidos por intereses economicos ya sea de derecha e izquierda.

16 May 2017
Llegate el próximo sábado a San Vicente y construí paz
Ayudando | Por: Redacción

Llegate el próximo sábado a San Vicente y construí paz

9 May 2017
Salud, entretenimiento y empoderamiento en el #FestivaldelaPaz, gracias a Fundación Gloria de Kriete
Ayudando | Por: Redacción

Salud, entretenimiento y empoderamiento en el #FestivaldelaPaz, gracias a Fundación Gloria de Kriete

18 Abr 2017
¿Querés ser un jugador profesional? Esta fundación te puede ayudar
Ayudando | Por: Redacción

¿Querés ser un jugador profesional? Esta fundación te puede ayudar

22 Mar 2017
¿Te interesa trabajar? Averiguate sobre esta organización y preparate para el mundo laboral
Ayudando | Por: Redacción

¿Te interesa trabajar? Averiguate sobre esta organización y preparate para el mundo laboral